Blog para la reflexión sobre la actualidad, el periodismo y la comunicación
Email: jaguirrech@gmail.com
Quito - ECUADOR

Fotografia tomada del sitio
http://el-ocio.com/blog/wp-content/uploads/2007/05/examenes-1.jpgEl portal español
http://www.consumer.es/ distribuyó una nota de su colaboradora Marta Vásquez-Reina, que aborda uno de los graves problemas que actualmente existen a nivel educacional en todos sus niveles: el uso de la web como fuente que utilizan los estudiantes para elaborar sus trabajos, monografías, tesis, deberes, etc.
Las chuletas o pollas
La ”chuleta” como se la conoce en España o “polla” como denomina en Ecuador es aquella tira de papel en la que estudiante copia en forma comprimida y con letra muy pequeña el tema que abordará en la prueba o examen, para sacarla subrepticiamente al momento de rendirlos.
La copia en el Internet
Pero el tema que quería abordar alude a la madre del escolar que usando el Internet absuelve la consulta de su hijo de educación básica a quien le ordenaron preparar un trabajo sobre matemática elemental o el joven que en la web obtiene la reseña de El Quijote que al día siguiente presentará a su profesor como de elaboración propia.
O el estudiante universitario que al preparar su tesis de fin de carrera, copia y pega desde la web trabajos similares u obras diversas para completar el que defenderá ante el tribunal y que, ya profesional, recurre al mismo arbitrio para presentar e incluso publicar artículos diversos o investigaciones que suscribe con su firma.
Ahora el trabajo es simple y limpio: se copia el texto que está en la red, se lo pega en una página de texto y se lo imprime. Está listo para ser entregado y obtener una nota. En el pasado, el recurso era ir a una biblioteca o conseguir un libro y utilizar un largo tiempo copiándolo hasta pergeñar el trabajo pedido.
En el primer caso, todo es mecánico y el estudiante o profesional nada consiguen atesorar en la memoria, ya que la simplicidad del acto cuádruple copia-pega-imprime-entrega le releva de complicaciones. Cuando se trata de copiar un texto a mano o utilizando una computadora, algo por lo menos se retiene para provecho o uso posterior.
Las fuentes para copiar
Las fuentes para conseguir material en Internet son diversas: el
http://www.google.com/ o cualquier buscador permiten mediante un simple toque encontrar lo que se necesita. Otro recurso es visitar sitios especializados como
http://www.rincondelvago.com/,
http://www.monografias.com/,
http://www.loseskakeados.com/,
http://www.apuntes21.com/¿Qué hacer para contrarrestar tan expedito recurso para elaborar trabajos? Uno muy simple es, con el documento en la mano, interrogar al estudiante sobre contenidos específicos para llegar a establecer si por lo menos lo leyó o todo lo que hizo fue copiar y pegar o si tuvo una “mano amiga” que se encargó de toda esa tarea.
Vásquez-Reina en su artículo (
http://www.consumer.es/web/es/educacion/escolar/2008/01/29/174148.php) recomienda como una forma simple para descubrir el artilugio “introducir una frase exacta del trabajo en un buscador de Internet (e) inmediatamente aparecerá cualquier referencia coincidente con dicho trabajo”. En otras palabras, usar el mismo Internet para aclarar la real procedencia del trabajo..
Software antiplagio
La autora explica que desde el año 2003, en algunos países como Estados Unidos, Francia o Reino Unido, se está extendiendo el uso de software especializado en detectar los plagios académicos, sobre todo a nivel universitario.
Tal cosa se lo consigue utilizando programas como
Turnitin,
Eve2,
Wcopyfind,
Compilatio o
My DropBox, que son capaces de rastrear en millones de páginas web, y en algunos casos, en bases de datos de otros trabajos académicos, para verificar en pocos minutos si el trabajo entregado por un alumno ha sido copiado o no.
La autora remite para conseguir más información sobre el tema al trabajo “Ciber-Plagio Académico. Una aproximación al estado de los conocimientos”, de Rubén Comas y Jaume Sureda, que puede leerse en toda su extensión en la página
http://www.cibersociedad.net/textos/articulo.php?art=121
Ese documento incluye dos párrafos que los transcribo en forma textual, porque su contenido puede dar guías para enfrentar el plagio académico y de otro tipo. Dicen:
“Existe software informático que detecta el plagio a través de efectuar búsquedas en Internet y en bases de datos generadas por el propio programa. Destacan los programas: Turnitin -extensivamente usado en universidades de los Estados Unidos-, Antiplagiarism -distribuido bajo licencia alemana- y Eve2.
“En España se cuenta con un recurso albergado en el Portal "CampusRed" de la Fundación Telefónica que permite comparar trabajos con documentos indexados en una base de datos dependiente del propio programa. Este recurso, poco desarrollado, con bastantes limitaciones y escasamente difundido a nuestro entender, no permite la comparación con material y documentos "colgados" en la Red, por lo que no cubre expresamente el objetivo básico de esta propuesta: el ciber-plagio académico; y se centra únicamente en material albergado en su base de datos".
Las conclusiones del trabajo de Comas y Sureda dejan un mal sabor de boca, si lo que se buscaba era una solución definitiva y final a un problema que, insisto, no solo se evidencia en el área educativo, sino que también está presente en el campo profesional por autores que usan el Internet como fuente única y primigenia de sus conocimientos.
Esas conclusiones son:
A la luz de la revisión de la literatura académica escrita recientemente en el campo del ciber-plagio académico podemos concluir que:
- El mayor número de investigaciones en este campo se desarrollan en países del ámbito anglosajón (Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá).
- No se puede cuantificar la extensión y prevalencia del ciber-plagio dado que los datos de que se dispone son bastante dispares; ahora bien, si se puede concluir que los casos de plagio académico han aumentado con el advenimiento y universalización en el acceso a Internet -y más concretamente al World Wide Web-.
- No hay datos que puedan concluir una caracterización o perfil del estudiante plagiador.
- Se ha analizado y estudiado desde diversas disciplinas, con distinta metodología de investigación y distintos objetivos, lo que lo convierte en un campo de análisis muy rico.
- Las principales soluciones pasan por: a) la prevención; y b) la detección.
- El uso exclusivo de software antiplagio no corrige la situación.
- Es necesario un conocimiento más profundo y extenso del ciber-plagio de cara a mejorar las soluciones a implementar.
Comentario del Editor: Y por qué nadie menciona que para poner fin al plagio o a las trampas, lo mejor es instruir debidamente a niños y jóvenes, darles buen ejemplo, enseñarles honradez y buenas costumbres? Y esa es tarea no solo de los educadores, sino y fundamentalmente y desde la cuna, de los padres.
El Editor