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Quito - ECUADOR
No hay día en el cual, desde algún horizonte en el extranjero, el Ecuador y los ecuatorianos seamos objeto de diatribas y escarnio por la inexplicable posición de complicidad-independencia que Rafael Correa asume con relación a la narcoguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Casi la totalidad de los ecuatorianos somos gente de paz, no queremos que nos vinculen con narco asesinos y secuestradores y Correa insiste en calificarlos de “fuerza irregular” y continúa ayudándoles o que es que acaso, ¿el ingreso de explosivos desde Ecuador por tierra para las FARC no fue denunciado en los últimos días por Colombia?
Dejémonos de zarandajas y estupideces que nadie las cree. Los narco asesinos son la hez la humanidad aquí, en Colombia y en el resto del mundo. No sigamos haciéndole el juego que quiere el ignorante Presidente de Venezuela. Seamos dignos y no saquemos a flote, al menos los que las tienen, frustraciones, complejos, resentimientos.
Para que se tenga una imagen precisa de cómo nos ven fuera a los ecuatorianos, transcribo a continuación lo que el colega Ricardo Sánchez-Serra, de la Asociación de la Prensa Extranjera en Lima, como corresponsal de la Agencia UPI, escribió recientemente en el diario La Razón de la capital peruana.
El látigo del Rufus
Gobierno de Quito en el 'eje del mal''
A ECUADOR LE SOBRA CORREALa tragicomedia ecuatoriana contra Colombia debe acabar. Los exabruptos del presidente Rafael Correa y de su círculo de poder como su ministro de 'Inseguridad' Gustavo Larrea y de la canciller María Isabel Salvador, ya cansan por su verborrea demagógica en la desesperación de ocultar la firme evidencia de que su país apoya y ha apoyado a los terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Pareciera que los políticos ecuatorianos tienen la costumbre de acentuar los problemas con otros países, para lograr una seudo adhesión del pueblo ecuatoriano. Antes inventaron problemas fronterizos con el Perú, hoy le toca a Colombia por ejercer sus derechos a la autoprotección y a la legítima defensa. Mañana se peleará con el Océano Pacífico. ¡Qué fácil es distraer los problemas internos con fanfarronadas! Lo que sucede es que tiene que incitar el nacionalismo porque la economía no anda bien y se le viene 'la noche' al presidente ecuatoriano, porque en su afán de ser el defensor del 'socialismo del siglo XXI', suspendió las negociaciones de un tratado de libre comercio con Estados Unidos y si bien este país le extendió once meses más las Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA) 'que no serán renovadas' se irán al suelo las valiosas exportaciones ecuatorianas. Ello sumado al bajo crecimiento de la economía ecuatoriana (creció en el 2007 sólo 2.6%), su mala política tributaria, el alza arancelaria y la falta de seguridad jurídica para las inversiones, va rumbo a la debacle financiera y al descontento social, por lo que tendrá que hipotecarse más a su jefe Hugo Chávez. Por eso es que Correa se la juega de rabioso, de indignado y con su careta adusta y huraña, brinda su mano cínica al presidente colombiano Álvaro Uribe en la Cumbre de Río, en Santo Domingo y en la que brilló el inquilino de la Casa de Nariño.
¡Qué orgullosos deben estar los colombianos de su presidente! ¡Un señor presidente! A diferencia de Uribe, el mandatario ecuatoriano no tiene talla de estadista. Ahora se enfada más porque murió un terrorista ecuatoriano de las FARC, no le importa que haya sido un terrorista, sino que era ecuatoriano. Sin conocerlo, el afamado escritor ruso Fedor Dostoievski parece retratar a Correa en su obra 'El sueño de un hombre ridículo', en el que el protagonista es un ser desesperado, egoísta y canalla. El círculo de poder de Correa tiene miedo de que el pueblo ecuatoriano conozca la verdad. Es claro que practica la política de 'la mejor defensa es el ataque', porque hasta ahora no responde por qué estaba un campamento de las FARC en su territorio. ¿Por qué no califica a las FARC de agrupación terrorista? ¿Cuáles eran los reales vínculos de las FARC con su gobierno? ¿Por qué no le daba la gana de acceder a las peticiones colombianas que les revelaban la presencia de las FARC en su suelo? Además, su ministro Larrea ('en adelante, Juan') era el contacto con las FARC y todo el mundo vio el video propalado por la propia televisión ecuatoriana, en el que Larrea le dice a una terrorista de las FARC herida, que esté tranquila porque está en territorio amigo. Es más, luego de ser descubierto, el ministro ecuatoriano confesó que se había reunido con el cabecilla terrorista 'Raúl Reyes', pero para tratar sobre la libertad de Ingrid Betancourt. ¡Qué excusa tan infantil! Mintió, también, al afirmar que el Gobierno colombiano sabía de esas conversaciones.
Correa, suma y extrañamente nervioso, pretendió condicionar a Uribe el restablecimiento de relaciones diplomáticas con tal de no 'difamar' a su Gobierno y no seguir difundiendo información sobre Ecuador y las FARC. Y el mandatario ecuatoriano sigue a la ofensiva y pretende que la OEA censure a Colombia de todas maneras. El mundo al revés. El que debe estar en el banquillo de los acusados es Ecuador por apoyar a terroristas y no Colombia. Correa tiene ya, por lo menos, una condena moral.
A Ecuador le sobra Correa para aguantar tanto cinismo: sabe que su ecuatoriano muerto era un delincuente terrorista, que su ministro ('en adelante, Juan') es interlocutor con las FARC. En verdad, subestima la inteligencia de su pueblo. En fin, cada vez estamos más de acuerdo con la doctrina de los presidentes Reagan y Bush, que a los terroristas hay que buscarlos en donde estén.
Que me dispensen los pensadores centristas y objetivos, porque no me importa la opinión de los seudo intelectuales de la izquierda jurásica. Con la experiencia que tenemos, no se puede dar un milímetro de ventaja a los terroristas, más aún, si el gobierno en el país en que se encuentran, apoya o es condescendiente con el terrorismo.
El gobierno ecuatoriano 'no su pueblo' debe ser considerado por Estados Unidos como integrante del 'Eje del Mal' por ser aliado del terrorismo, al igual que Corea del Norte e Irán. Lo mismo debe suceder con el gobierno venezolano.
publicadas por Jorge Aguirre Charvet #
4/26/2008 